Que no me recuerden con vida
ni los dioses, ni los mortales.
Que olviden mi semblante
carente de expresión, inerte,
sin emociones reales.
Que no quede rastro
en este mundo
de la presencia de mi cadáver.
Y mi cadáver sea pasto de los cuervos.
Que con él se sirvan un festín
digno del mas colosal
de los titanes.
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