¿Quién no ha querido un día
transformarse en un ave majestuosa?;
¿Quién no ha deseado la belleza,
lo sublime, la grandeza de las cosas?.
Mi corazón lo desea todo;
todo lo anhela
y espera sentir el éxtasis;
la felicidad elevada a la máxima expresión
que provoca tener en tus manos
el objeto de tu obsesión.
La obsesión por la felicidad intensa
consumida a bocajarro
en un instante tan pequeño
que se observa como un rápido destello;
un potente destello
que consume todo a su paso
como un huracán en plena devastación.
¿Quién no ha querido alguna vez
experimentar el poder de la felicidad?