Los sátiros de los bosques
abundantes en manantiales
y rocas de poderes mágicos
inimaginables, bailan alrededor
de los humanos que duermen
el sueño de los perdidos
tras haber comido de los frutos
de los árboles prohibidos.
Cantan y bailan a la vida salvaje,
en su reino de flores silvestres
y ninfas escondidas en el colorido
paisaje, que atraen con sus dulces voces
a los hombres curiosos
que se adentran en los frondosos
bosques para descubrir
las fiestas bacanales.