Tendidos sobre la cama
el velo de la noche
nos cubrió
y nuestra desnudez
se dibujó en el cielo
como una constelación.
Fuimos amantes viajeros,
compañeros de las estrellas,
dos cometas en movimiento
chocando entre las sábanas.
Tendidos sobre la cama
el velo de la noche
nos cubrió
y nuestra desnudez
se dibujó en el cielo
como una constelación.
Fuimos amantes viajeros,
compañeros de las estrellas,
dos cometas en movimiento
chocando entre las sábanas.
Arroja mi cuerpo
en el sendero de los desesperados;
ultraja mi alma
con lágrimas de cebolla;
oscurece mi mente
hecha de pensamientos
de piedras viejas
y ausentes
con los presagios
de tu mente hechicero malévolo.
Antes de la hora final
permite que me bañe en los efluvios
que desprende tu estela
al pasar frente a las puertas
de mis ojos,
inundados de la tormenta
que me causa tu fingida indiferencia.
Dos días de Mayo,
dos días perfumados
con la tibieza de tus besos.
Dos días arropada
en campos exuberantes,
floreciendo entre violetas,
esperando que tu amor
germine en mi vientre.
Dos rubíes en tu frente
brillando a media tarde.
Dos rubíes
nada más,
bastaron para que te sonrojases.
La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos, pero nunca será dos veces igual para nosotros. Pre-implantes de un futuro sobreactu...