Este mundo
se rompe en pedazos;
pedazos de miseria,
de llanto, de pueblos
desgarrados y mutilados.
El hombre está maldito;
la humanidad
se ha maldecido
a sí misma,
se ha encerrado
en una ratonera
sin salida.
La guerra
es una partida de ajedrez
con peones desechables,
daños colaterales;
la deshumanización
ha inundado
la conciencia colectiva.