Un trozo de papel
caído en desgracia,
se ha roto
y no sabe por qué.
Amarillo
y enfermo de desilusión
camina sin letras
por una ciudad
condenada a vivir sin sueños.
Quizás una letra huérfana,
deseosa de compañía
pueda ser su salvación.
Un trozo de papel
caído en desgracia,
se ha roto
y no sabe por qué.
Amarillo
y enfermo de desilusión
camina sin letras
por una ciudad
condenada a vivir sin sueños.
Quizás una letra huérfana,
deseosa de compañía
pueda ser su salvación.
Así es la vida
un alfiler punzante
que te atraviesa
en un instante
y provoca una fugaz
sensación de placer y dolor;
un chasquido, destellos
que se evaporan ante tus ojos.
La vida no espera,
se consume
sin saberlo
a cada paso.
Dos días de Mayo,
dos días perfumados
con la tibieza de tus besos.
Dos días arropada
en campos exuberantes,
floreciendo entre violetas,
esperando que tu amor
germine en mi vientre.
La humanidad se extingue,
delirante se ha herido de muerte.
Con la llegada de un nuevo día
de nosotros ya no quedará nada,
ni recuerdos, ni cenizas,
ni huellas de nuestra presencia,
toda nuestra civilización
olvidada en un instante.
Alegría desbordada,
dulces instantes de felicidad.
Un paseo, unas palabras,
las risas en el parque
de los niños jugando despreocupados.
"Eso es felicidad".
Las fuentes
rebosantes de agua,
los amantes mirándose
tumbados en la hierba,
dos ancianos cogidos de la mano
eternamente enamorados.
"Eso es felicidad".
Que no me recuerden con vida
ni los dioses, ni los mortales.
Que olviden mi semblante
carente de expresión, inerte,
sin emociones reales.
Que no quede rastro
en este mundo
de la presencia de mi cadáver.
Y mi cadáver sea pasto de los cuervos.
Que con él se sirvan un festín
digno del mas colosal
de los titanes.
La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos, pero nunca será dos veces igual para nosotros. Pre-implantes de un futuro sobreactu...