Todos quieren un pedazo de ti;
desordenada, te deshaces
como un rompecabezas
y cada uno obtiene
la parte que desea.
Es una locura sentirse desmembrada;
eres un objeto incompleto
que pasa de mano en mano
dañándose en cada viaje
y al soltarte hecha añicos sobre el suelo
descubren que las piezas tenían vida
y que la vida eras tú.