" El mundo de Gomoluta"

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lunes, 23 de diciembre de 2024

SAPOS

Sapo blanco, sapo verde,

saltas, brincas en los charcos

y en los nenúfares te duermes.

Sapo blanco, sapo verde,

nada en tu charca

y juega con los peces

como juegan los niños

en la hierba verde.

Sapo blanco, sapo verde,

sopla las flores de los nenúfares,

convirtiendo el paisaje

en un cuadro de Monet.


viernes, 7 de abril de 2023

MELANCOLÍA MENTAL

Melancolía,

un esbozo estrujado

de lo que pudo haber sido.

Lamentos opacos

que chocan con realidades

empañadas en barro, rechazadas,

pensamientos frustrantes y obsesivos

que se convierten en compañía

de una mente paralizada, fatigada 

de tantos intentos irrealizables.

Pensamientos que te asaltan 

en cualquier esquina

y se convierten en dudas monstruosas

que desdibujan tu moral, la aniquilan.

Te conviertes en un ser extraño y ajeno

para ti misma, ya no te reconoces,

te temes a ti misma, tus obsesiones 

te asustan y temes perder el control.

Vives manteniéndote siempre alerta,

siempre vigilante de las imágenes

inquietantes que te acechan,

aunque no hayan sido invitadas

a invadir tu integridad y tu vida.



martes, 14 de marzo de 2023

ENSOÑACIONES


La herida de mi frente morada 
la curé con agua de hierbabuena 
y con paños bañados de aceite 
cubrí las brechas de color carmesí 
que brotaban de los bordes de sus entradas.
Con la falda arremangada hasta las rodillas
me eché al río verde azulado de aguas removidas;
las salamandras, pícaras juguetonas,
me mordisqueaban los tobillos rotos
y los peces en un gran corrillo, muy animados,
daban brincos hasta las plantas de mis pies.
La corriente me arrastró sin remedio,
me engulló con un hambre voraz 
llevándome hasta lo más hondo del río, 
donde las piedras y los cangrejos 
esperaban impacientes un baile conmigo.
Entre danzas y cortejos de alegre brío 
se regocijaban las gusarapas y los caracolillos
arremolinándose alrededor de mi cuerpo caído.
Cuando desperté aturdida en la otra orilla
las libélulas me susurraban secretos al oído,
los misterios y leyendas de esas aguas vivas
que guardaban tesoros a buen cobijo.
La hierba me acariciaba el rostro con suavidad
como un amante acaricia a su amada 
y la brisa, dama etérea de vestido transparente,
delicada hermana del viento, besaba mis ojos llorosos
inmersos en penas encadenadas como hierros ardiendo.
En la orilla del río de mis lágrimas brotaron mariposas
y mi ombligo floreció con la llegada de la primavera;
todo mi cuerpo transformado en árbol de cerezo 
por el embrujo de aquellas aguas de riquezas ocultas.












































FIN

La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos,  pero nunca será dos veces igual para nosotros.  Pre-implantes de un futuro sobreactu...