Cien claveles blancos
para la vendedora de miel
del mercado de abastos.
Cien claveles
que adornen su rizado
cabello azabache
con una corona
de pétalos blancos.
Cien claveles
sobre su vientre
y su ombligo ovalado.
Cien claveles
sobre sus pies
como muestra de mi devoción
sin reparos.