Ruge el vertiginoso
infierno de las musarañas.
Van corriendo a trote
por las montañas
como ejércitos dispuestos
para la batalla.
Vencen al sátrapa
y al tirano,
al oligarca
y al huraño.
Ruge el puente
estallando en pedazos
y sus restos
llegan como flechas
hasta el corazón
del enemigo.
Rugen las musarañas,
dientes de sable
en su boca torcida
de expresión maliciosa.
Su naturaleza
es la de una víbora,
la guadaña en una mano
y el veneno
en la lengua perniciosa.
El final está cerca
y certeras se aprestan
con sus ballestas
a dar el golpe final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario