Fantasmas de ciudades
en descomposición.
Sociedades en caída libre;
corruptas, alienadas,
con destino hacia el abismo.
Ilusiones rotas en el asfalto,
deshechos de estructuras perecederas
construidas con manos de hierro.
La humanidad perece
entre gigantes de ladrillo.
¿Es posible albergar la esperanza
de un futuro para el individuo,
para ese animal social
que se autodestruye sin remedio?