Dos rubíes en tu frente
brillando a media tarde.
Dos rubíes
nada más,
bastaron para que te sonrojases.
Dos rubíes en tu frente
brillando a media tarde.
Dos rubíes
nada más,
bastaron para que te sonrojases.
Soy anarquía y liberación
sin ataduras ni grilletes
que puedan detener mi energía.
La sangre en mis venas
es alimento imperecedero
y arraiga la pasión de mi espíritu
con fuerza devastadora y animal
sin hallar obstáculos en el camino
que puedan detener este huracán
imperfecto de vida salvaje.
La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos, pero nunca será dos veces igual para nosotros. Pre-implantes de un futuro sobreactu...