Disparates locos y esperpentos,
locos disparatados y enardecidos
desde púlpitos y tribunas
lanzando despropósitos
enmascarados de palabras adornadas
pero vacías, adormeciendo
a cuerdos y soñadores,
a desmemoriados y a mentes
de pensamiento crítico,
para cegar y cercenar con palabras
virulentas a todo aquel
que preste sus oídos.