" El mundo de Gomoluta"

jueves, 27 de abril de 2023

TEMORES

A veces tengo miedo de la vida,

miedo del frágil equilibrio

del que pendemos como hilos

quebradizos.

A veces tengo miedo

de sus giros inesperados, 

de lo impredecible,

de sus caminos inciertos.

A veces tengo miedo de mi misma,

de mis dudas, de la verdad

que refleja mi imagen en el espejo.

A veces tengo miedo de la vida

cuando siento que se me escapa

entre los dedos.

martes, 25 de abril de 2023

EL RESTAURANTE

Cuando llegó al restaurante Edelmiro Rodríguez no había visto nunca nada semejante. ¡ Cuanta elegancia!. Las finas copas de cristal, los manteles bordados a mano, el vino a 2000 euros la botella y sobre todo la gente de postín. ¡Qué trajes, qué telas!, ¡Una maravilla!

Edelmiro se sentó en la única mesa en la que no había cartel de reservado y desde allí observaba a los camareros portando espléndidas bandejas rebosantes de suculentos manjares y a los comensales degustándolos entre risas y conversaciones banales.

Uno de los camareros se acercó para tomarle nota. Edelmiro, dubitativo, pidió cordero y un rioja como primer plato.

Sentada en la barra del restaurante se hallaba una mujer de cabello rubio, largo y ondulado. Destacaba entre todas las demás por su belleza y sensualidad. Edelmiro no podía dejar de mirarla, hasta que ella desprendiéndose del cigarrillo que rozaba sus labios le sonrió de una forma arrebatadora.

Cuando se quiso dar cuenta la imponente dama caminaba con paso firme hacia él clavando sus tacones de aguja sobre el parqué, enfundada en un traje de chaqueta que dibujaba una voluptuosa silueta. 

- ¿Tiene fuego caballero?- le preguntó la hermosa mujer de ojos verde aceituna.

- Lo siento señorita, no fumo- murmuró él sin quitarle la vista de encima. 

- ¡Qué pena!, me llamo Verónica, ¿puedo sentarme?- preguntó mientras jugueteaba con su alianza de casada.

A Edelmiro no le dio tiempo a contestar, pues Verónica ya había tomado asiento a su lado, e incapaz de rechazarla se dejó llevar más allá de los límites de la imaginación, guardando para siempre a Verónica en su memoria.

FESTÍN INOLVIDABLE

Que no me recuerden con vida

ni los dioses, ni los mortales.

Que olviden mi semblante 

carente de expresión, inerte,

sin emociones reales.

Que no quede rastro 

en este mundo 

de la presencia de mi cadáver.

Y mi cadáver sea pasto de los cuervos.

Que con él se sirvan un festín

digno del mas colosal 

de los titanes.


EL AYER

Mírame como lo hacías antes,

antes de ti, antes de mi.

Mírame como lo hacías antes,

con el deseo encendido 

en tus pupilas, derramando 

la vida

sin pensar en el mañana.

Mírame y bésame,

como lo hacías ayer

cuando yo era tu todo

y tú mi esperanza. 

viernes, 21 de abril de 2023

HERMANAS

Hermanas, amigas,

unidas como nudos

de una misma cuerda.

Un pasado común,

pero distinto para cada una.

Lleno de dolor y alegría,

sosteniéndonos mutuamente,

protegiéndonos del enemigo,

arrastrando un equipaje

repleto de rabia y tristeza,

amor y compasión a partes iguales.

Una mochila compartida

repartiendo entre las tres

las cargas de la vida. 

 

PRIMAVERA

Verdes campos, fértiles abanicos

de vida floreciente que estallan

en fuegos artificiales de colores

a cada cual más vivo.

Mas allá del cielo azul,

de los prados y las llanuras,

mucho más allá 

de lo que nuestros ojos 

pueden ver, una belleza extraordinaria

se apodera de todo corazón

que late sobre la tierra.

Los animales 

abandonan sus cuevas,

los pequeños brotes 

se convierten en seres majestuosos

y nacen los frutos de los árboles.

Frutos rojos, amarillos,

frutos deliciosos y jugosos.

Las mariposas, 

ángeles voladores

de intensos colores y las abejas

trabajadoras infatigables 

que se posan sobre las flores,

anuncian al mundo que ya llegó

la primavera sembrando la alegría

de un nuevo renacer. 


POEMAS INFANTILES - EL DRAGÓN

Había un garbancito

regordete y chiquitito

que rodando por la alacena

se coló por un huequito.

Otro hermano le siguió

rodando como canicas

hasta la boca de un dragón.

El dragón que era un glotón

se los tragó de un bocado

y los pobres garbancitos

asustados

hicieron un nido

en el estómago

del tremendo comilón. 

Al dragón le picó 

la garganta y un estornudo 

los salvó, expulsándolos

como dos cohetes

hacia el espacio exterior.


FIN

La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos,  pero nunca será dos veces igual para nosotros.  Pre-implantes de un futuro sobreactu...