Solo una vez,
bajo el dintel de la puerta
me asomé para observar
como caía la luz sobre el salón.
En las horas muertas
la estancia se incendia
bajo el sol de media tarde,
la chimenea aviva el calor,
las paredes se cubren de formas curiosas
y juegos de luces;
me siento en la escalera
esperando que caiga la noche
Y culmine el espectáculo
ardiente y colorido
que toma forma en el salón.
Los peldaños de la escalera
crujen como huesos
que se rompen,
el chasquido interrumpe
el agradable silencio
que habita en la habitación vacía
perturbando el cálido resplandor
del salón cuando muere la tarde.
me encanta❤️❤️
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