Los grillos cantan,
la noche les espera
como el telón del teatro
esperando su apertura.
Las estrellas
dan luz al escenario
y los lobos,
dueños de la escena,
aúllan como un coro
en todo su esplendor.
La orquesta
la dirigen las ramas de los árboles,
todo fundido
en una bella melodía ancestral
que envuelve a la naturaleza
en una halo de grandeza
equilibrado y melódico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario