Las falsas sonrisas
que adulan y halagan
al verte de frente
me pudren el corazón.
Son hirientes, insultantes,
cuando puedes ver el fondo
de su nulo valor.
Cuando te das la vuelta
se han ido
y sale la verdad,
el desprecio,
la infravaloración
empujando para salir.
Pero tú no lo sabrás
ni ellos tampoco
porque un velo
de apariencias
tiñe la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario