Mi cuerpo es azufre,
veneno endulzado
de nata y canela.
Mi sabor te adormece
con trampas y engaños,
soy experta en embrujos
y malas artes.
Mis dedos hechizados
hacen garabatos
en las palmas de tus manos
y mis piernas
te acechan sigilosas
como ramas salvajes.
Mi lengua inocula en tus labios
gotas calientes
que van quemando tu boca
como la lava de un volcán en erupción
recorriendo tu garganta
hasta dejarte sin aliento.
Sé que deseas el veneno que te ofrezco
pues estás ávido de mí,
de mi caricias traicioneras
y con devoción te entregas
a esta planta carnívora
que te devora con ansia
y desenfreno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario