Piedras acústicas
de bordes recortados
que entonan los cantos
corales de los ríos desbordados.
Dadme vuestra voz
por un instante, la tomaré prestada,
no la usurparé, no temáis.
Vuestra voz será el impulso
que proyecte la mía
para que vibre con fuerza
y suene allí en lo mas alto.
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