" El mundo de Gomoluta"

lunes, 23 de diciembre de 2024

SAPOS

Sapo blanco, sapo verde,

saltas, brincas en los charcos

y en los nenúfares te duermes.

Sapo blanco, sapo verde,

nada en tu charca

y juega con los peces

como juegan los niños

en la hierba verde.

Sapo blanco, sapo verde,

sopla las flores de los nenúfares,

convirtiendo el paisaje

en un cuadro de Monet.


ESPERANDO EL AMOR

Amor sin arrojo, carente

de pasiones, ni es amor

ni lo quiero yo.

Yo quiero un amor elevado

que no tema al peligro,

desbordado y vehemente.

Yo quiero un amor

que desate remolinos;

yo quiero un amor

que me arrolle con él

al precipicio de los vencidos

donde descansan en su lecho

de hiedras los inmortales enamorados.


domingo, 22 de diciembre de 2024

ESPEJOS

A veces me preguntan:

¿qué es un espejismo?

Un espejismo somos nosotros;

dos gatos salvajes

en un oasis del desierto;

dos amantes en silencio.

Nuestros cuerpos

frente a frente, desnudas

las manos para amarnos

libremente, como dos animales

nocturnos compartiendo besos

en la oscuridad.

PEDAZOS

Rota, como el jarrón

empujado al suelo

por las manos de un niño.

Construcciones endebles

derrumbándose

bajo miradas inquisidoras,

reprobatorias; corazones

débiles destruidos

bajo capas de hielo.

El coraje lo perdí por azar

y a cambio gané la culpa;

los corazones débiles

por carencia o por desgana

nos hundimos bajo el lodo.


miércoles, 18 de diciembre de 2024

ORUGAS

Las orugas no mienten,

rudas escaladoras

se meten entre mis dientes.

Les doy jarabe de aguardiente

entre semana

y un vestido verde limón

para que vengan a verme.

Las orugas no saben bailar,

cuando suena alto el gramófono

se echan a suspirar.

Al llegar la noche tienen frío,

muy comedida las tapo

con una mantita tejida

con un ovillo verde olivo.

Las orugas duermen

en una caja de cerillas,

su sueño liviano

despierta a los ratones

que viven en el armario.


SEPTIEMBRE

Fue en septiembre,

como todos los años

las cartas

llegaron con retraso.

El remitente:

un hombre paciente

de barbas alargadas,

blancas y espesas,

manos arrugadas

y un mohín

en la comisura de la boca.

En su mirada

se reflejaban bosques

poblados de castaños;

otoños luminosos

con el traje recién lavado

de los domingos,

esperando al pie

de las escaleras

de la casona vieja

de doña amparo

una carta

del amor añorado

desde la infancia.

Como todos los años

guardó la respuesta

en el bolsillo de su chaqueta

imaginando las palabras tiernas

de un amor cultivado con mimo

en su memoria.



lunes, 16 de diciembre de 2024

ELLA

Ella, sucia y helada.

Indómita palabra predecible

frente a los demás.

Ella, bañada en el hollín

del mundo, con la mugre

de su vestido

dibujando caminos

en sus piernas.

Ella, loba parida

en un campo de mayo

con el seno rajado,

brotando de él

la leche derramada.

Ella, brillante

enemiga de sí misma,

traidora a sus principios,

a veces compasiva

y a veces villana.

SONIDOS ACÚSTICOS

Piedras acústicas

de bordes recortados

que entonan los cantos

corales de los ríos desbordados.

Dadme vuestra voz

por un instante, la tomaré prestada,

no la usurparé, no temáis.

Vuestra voz será el impulso

que proyecte la mía

para que vibre con fuerza

y suene allí en lo mas alto.

sábado, 14 de diciembre de 2024

FIESTAS BACANALES

Los sátiros de los bosques

abundantes en manantiales

y rocas de poderes mágicos

inimaginables, bailan alrededor

de los humanos que duermen

el sueño de los perdidos

tras haber comido de los frutos

de los árboles prohibidos.

Cantan y bailan a la vida salvaje,

en su reino de flores silvestres

y ninfas escondidas en el colorido

paisaje, que atraen con sus dulces voces

a los hombres curiosos

que se adentran en los frondosos

bosques para descubrir

las fiestas bacanales. 

lunes, 9 de diciembre de 2024

SOL

El sol

dibuja palmeras

sobre el horizonte.

Me tumbo sobre ellas

y ellas mecen mi cuerpo;

alrededor mío

las libélulas

bailan con el sol.

Como quisiera dormir

cientos de años

en un sueño de quimeras

y luces

apaciguada bajo su calor.


SOCIEDADES DESCOMPUESTAS

Fantasmas de ciudades

en descomposición.

Sociedades en caída libre;

corruptas, alienadas,

con destino hacia el abismo.

Ilusiones rotas en el asfalto,

deshechos de estructuras perecederas

construidas con manos de hierro.

La humanidad perece

entre gigantes de ladrillo.

¿Es posible albergar la esperanza

de un futuro para el individuo,

para ese animal social

que se autodestruye sin remedio?


domingo, 8 de diciembre de 2024

Barcos en la playa

Le canto al niño

que juega en la playa

dibujando barquitos

en la arena mojada.

Las olas del mar

traen su cuna de oro

decorada con conchas

y caballitos de mar

para mecer al niño

en su pecho de sal.

Le canto al niño

una nana al atardecer

mientras el océano

inunda sus castillos

de arena y él travieso

recoge moluscos y piedras.

El niño se viste de algas

y corales

y baila por la playa

mezclándose con las gaviotas

que se asientan en los arenales.

Despídete mi niño del mar,

mañana nos espera

en la orilla de la playa

para volver a jugar

entre cielos azules

y atardeceres dorados.

Viandantes sin rumbo

En la calle

veo los cuerpos flotantes

de los viandantes.

Tristes, lánguidos,

atenazados por la duda

y el miedo desbocado,

caminan vacíos de sueños

con el corazón arrancado,

hecho harapos

y piedras en los zapatos.

Conectarse con el otro,

empatizar con su dolor,

es un pecado

castigado con el destierro.


viernes, 6 de diciembre de 2024

Montes yermos

Montes regados de moras negras;

negras como el alquitrán

y negras como la tierra quemada.

El monte aúlla en el cenit

de su oscuridad, las manadas

huyen espantadas

por los gigantescos monstruos

que escupen furiosos

sus llamaradas

en todas direcciones.

La tierra una vez fecunda,

es hoy un monte maldito,

estéril, donde perecen

sus criaturas, sus hijos;

los hijos del monte

despedazados

por indolentes jaurías humanas.

Montes,

bendición sagrada de la tierra;

proteged a los vuestros

y a vuestras riquezas

de las manos impías

de aquellos que os cubren

de carbón y llanto.


Cereza

Roza el cielo de mi boca

una cereza que te pertenece.

Cientos de veces

rezo para que la encuentres.

Cientos de veces sueño

imaginando a tu dulce aliento

alcanzar el cenit

cuando se encuentra con el mio,

mientras la cereza reza

para que nuestros labios

encendidos la acaricien.

FIN

La luz que ilumina las mañanas es la misma para todos,  pero nunca será dos veces igual para nosotros.  Pre-implantes de un futuro sobreactu...