Todas las mentes
bailamos desordenadas
cuando amaina el vendaval.
Todas las mentes
estamos hechas del estallido
de las estrellas
cuando acaban su ciclo vital.
Una generación tras otra,
nuestra mente sigue la senda
de las galaxias lejanas
del universo y viaja
a través del espacio
y el tiempo.
Mi mente,
un planeta enano, frío
y a millones de años luz
de cualquier signo de vida,
viaja hacia ningún lugar
esperando su final,
donde un agujero negro
lo aguarda, para engullirlo
en un último acto de piedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario