Siempre queda un día menos
para llegar al punto de encuentro.
Siempre queda un día menos
para agotar al contrario
y que desista en su empeño.
Siempre queda un día menos
para que el mundo se haga pedazos
entre mis manos.
Siempre queda un día menos
para que estalle el polvorín
en mi frente.
Siempre queda un día menos
para que llegue el final
de estos versos.