Sólo te pido que sujetes
mis manos heladas,
que me cierres los ojos
cuando llegue el momento.
Sólo te pido que cubras
mi cuerpo de flores
y rocíes mis pies
con albahaca y romero
y trences mi cabello
arrojando sobre él
un velo blanco
bordado con esmero.
Sólo te pido
que me des un último beso
y lleves mi cuerpo
a descansar allí donde fui feliz,
rodeada de majestuosos jardines
llenos de luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario