A través de tus ojos
la locura me alcanza
para atraparme
en un círculo de fuego.
Todas tus ventanas
están rotas, hechas añicos
por la tormenta, que se prolonga
durante años hasta transformarte
en un animal enloquecido.
La locura vive en ti
y quizás también en mí;
puede que nuestros ojos
ignoren nuestra naturaleza.
Somos dos seres viviendo en el caos,
compañeros exaltados,
entre delirios y miedos.
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